El pretexto, la antítesis, la metáfora, la dualidad, la pareidolia, lo infructuoso, lo eterno, lo oscuro.
sábado, 18 de junio de 2011
What a life
What a life I lead in the summer. What a life I lead in the spring. What a life I lead in the winded breeze. What a life I lead in the spring. What a life I lead when the sun breaks free As a giant torn from the clouds. What a life indeed when that ancient seed Is a berry watered and plowed. What a life, what a life, what a life, what a life. What a life I lead in the summer. What a life I lead in the spring. What a life I lead in the winded breeze. What a life I lead in the spring.
martes, 7 de junio de 2011
Arizona
"Now taste
All I ever needed
All I ever wanted
Too dumb to surrender
She shakes
Like I'm on a railway
Ch-ch-checking me out
Someone on a shoulder
Her lamp
Slippers in her bedroom
She must feel it's awkward
Oh I said it's Arizona
Now go
Stand up to a giant
Said that I'm a fighter
Too drunk to remember
Too drunk to…
Shake hands
My face
Standing on a treadmill
Tasting something awful
I hate when that happens
She wades
In and out of sexy
She must be plum crazy
I kinda think I like her
I kinda think I do"
All I ever needed
All I ever wanted
Too dumb to surrender
She shakes
Like I'm on a railway
Ch-ch-checking me out
Someone on a shoulder
Her lamp
Slippers in her bedroom
She must feel it's awkward
Oh I said it's Arizona
Now go
Stand up to a giant
Said that I'm a fighter
Too drunk to remember
Too drunk to…
Shake hands
My face
Standing on a treadmill
Tasting something awful
I hate when that happens
She wades
In and out of sexy
She must be plum crazy
I kinda think I like her
I kinda think I do"
lunes, 6 de junio de 2011
The Line
La ciudad de los junkies se torna de un tono grisáceo y lúgubre, asistiendo al velatorio del ocaso occidental.
Los ancestros Babilon y Mesopotamia lloran, los parientes Florencia y Viena ríen.
El adoctrinamiento del fracaso inducido, el panfleto manipulador Goebbeliano, el joven pisa la escuela, el joven ha muerto.
Ahí fuera proliferan los botellines y los excrementos caninos, hasta los lozanos ojerosos y mórbidos inhalan mierda e inmundicia a pleno pulmón y mientras tanto unos divorciados en Hamburgo se regodean chapoteando en una fosa séptica.
Asistimos al eterno y arcaico fenómeno de la decadencia y la senilidad precoz.
Hasta la más pura gota de lluvia se corrompió, y ahora rezuma hediondez, hasta el más inmaculado rayo otea reminiscencias de verde tóxico, mientras bajo las gotas ponzoñosas se congregan demacrados jóvenes buscando el tráfico transfronterizo para ahorrarse unas monedas.
La gente es extraña, andares excéntricos, miradas que evocan un extraño padecimiento, personas errantes sumidas en un deterioro crónico y a gran escala, autómatas de la existencia, la enfermedad se torna salud, el futuro se extinguió y se torna pasado, personas que quemarían prados por quince minutos de bar, personas que creen en no creer.
Los bloques están descorchados y de ellos cuelgan ropajes horteras y ordinarios, edificios que se encubren perfectamente con la incoloridad del cielo y el gris del suelo como si se tratase de una encrucijada prevista por la causa del desaliento y el desazón, esquinas meadas, raíces brotando entre losas roñosas, increatividad, vagueza, dejadez.
La fragancia autóctona es artificial e insalubre, la tierra mojada desapareció puesto que todo es cemento y asfalto, se huelen los automóviles y los petroleros, la ventilación de un almacén, el hachís proveniente de una casa semiruinosa y el olor de la sal del mar se disfrazó de tabaco seco.
No es un acto de soberbia, no es desprecio. Tras ésto se vislumbra un poso de angustia generalizada que es increíblemente contagiosa, vuestra esperanza es la inconsciencia, la deseada inconsciencia, desearía ser como ellos, desearía ver a dos jóvenes besándose, depositando raíces en el abono del abatimiento y que sea desdeñoso y nimio, desearía unirme a vuestro exilio, al exilio de vosotros mismos, desearía bucear en vuestro mar de frustración y no saber que todo va a acabarse.
Los ancestros Babilon y Mesopotamia lloran, los parientes Florencia y Viena ríen.
El adoctrinamiento del fracaso inducido, el panfleto manipulador Goebbeliano, el joven pisa la escuela, el joven ha muerto.
Ahí fuera proliferan los botellines y los excrementos caninos, hasta los lozanos ojerosos y mórbidos inhalan mierda e inmundicia a pleno pulmón y mientras tanto unos divorciados en Hamburgo se regodean chapoteando en una fosa séptica.
Asistimos al eterno y arcaico fenómeno de la decadencia y la senilidad precoz.
Hasta la más pura gota de lluvia se corrompió, y ahora rezuma hediondez, hasta el más inmaculado rayo otea reminiscencias de verde tóxico, mientras bajo las gotas ponzoñosas se congregan demacrados jóvenes buscando el tráfico transfronterizo para ahorrarse unas monedas.
La gente es extraña, andares excéntricos, miradas que evocan un extraño padecimiento, personas errantes sumidas en un deterioro crónico y a gran escala, autómatas de la existencia, la enfermedad se torna salud, el futuro se extinguió y se torna pasado, personas que quemarían prados por quince minutos de bar, personas que creen en no creer.
Los bloques están descorchados y de ellos cuelgan ropajes horteras y ordinarios, edificios que se encubren perfectamente con la incoloridad del cielo y el gris del suelo como si se tratase de una encrucijada prevista por la causa del desaliento y el desazón, esquinas meadas, raíces brotando entre losas roñosas, increatividad, vagueza, dejadez.
La fragancia autóctona es artificial e insalubre, la tierra mojada desapareció puesto que todo es cemento y asfalto, se huelen los automóviles y los petroleros, la ventilación de un almacén, el hachís proveniente de una casa semiruinosa y el olor de la sal del mar se disfrazó de tabaco seco.
No es un acto de soberbia, no es desprecio. Tras ésto se vislumbra un poso de angustia generalizada que es increíblemente contagiosa, vuestra esperanza es la inconsciencia, la deseada inconsciencia, desearía ser como ellos, desearía ver a dos jóvenes besándose, depositando raíces en el abono del abatimiento y que sea desdeñoso y nimio, desearía unirme a vuestro exilio, al exilio de vosotros mismos, desearía bucear en vuestro mar de frustración y no saber que todo va a acabarse.
sábado, 4 de junio de 2011
.
Soy un arcoiris sucumbido en el subsuelo, un rayo de sol extinto en la ionosfera, un presente obsoleto en un gran almacén, una tierra fértil al borde de la inundación.
El propósito sin el fin, la desgana de la codicia, el placer de la repulsión, la envidia del deseo, la preocupación de la inopia, la sobreestima de la nimiedad.
Soy la explanada sin domingueros, la moneda podrida y sin níquel, el fruto perdido de los ojos de los hombres, la partitura sin la clave, un monumento soviético en la acería.
La genialidad de lo absurdo, una idea plasmada en el cemento de Varosha, una pintura arcaica cubierta en un mausoleo, la canción popular sin artífice, el cadáver emocional.
- Hacemos esto para conocernos. ¿Acaso veías otra meta?.
- El autoconocimiento es el opio de los seres inconclusos. Lo veo como una cuestión de fe.
- No podrías soportar la vida pensando que estás predestinado a cualquier acontecimiento, sin pautas, como una ácrata gobernada. No tiene sentido.
- Siempre llegas a un punto en que tu idiosincrasia no supone más que un punto de inflexión y a partir de ahí solo está el vacío, sin pautas porque simplemente no está en tu mano.
- Eso es cobardía teñida con un conformismo bastante irónico.
- El aceptar el total desconocimiento para no erosionar tu fe será uno de los mayores suplicios a los que tendrás que enfrentarte.
- A veces no sé si venerarte o compadecerme de ti.
- A partir de ahora hasta el mayor de los axiomas será falso.
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